Después de varios intentos de blogs
fallidos sobre temas que casi no me motivaban ni a mí, hoy empiezo
el blog que debería haber empezado cuando comencé a vivir en esta
ciudad. Yo, tan querida en mi pueblo de Segovia, me marché a la
capital del Reino en busca de aventuras y, ¿por qué no? También a
estudiar un poquito (como lea esto mi madre, me mata).
Parecía que el momento nunca iba a
llegar, después de 2 años yendo y viniendo de Segovia a Madrid en
los autobuses de nuestra querida Sepulvedana, con mi casi siempre fiel
compañera de viaje Helena, que este año además me hace la comida,
me lleva vasos de agua a la cama y hasta incluso alguna vez me
alcanza la toalla cuando salgo de la ducha, quién me lo iba a decir.
Cualquiera que me conozca un poquito
sabe que no me gusta salir en plan discotecas, que soy más de salir
“en plan tranquis” (como dirían mis amigas), ir al cine, pasear
y ver cosas nuevas. Soy Era abstemia y no fumo, tampoco practico sadomasoquismo ni actividades peligrosas. Así que en vez de aburriros en mis post sobre
mis borracheras, os aburriré sobre otras muchas cositas.
Somos un piso de tres y somos los tres
muy guays, en plan happy family. Nos gusta tener la casa lo más
limpia posible y comemos muy bien (y quien diga lo contrario, miente). Además, vivimos en un barrio chungo, aunque nos hemos hecho a él y de momento aún no nos han puesto ninguna navaja en el cuello.
Bienvenidos a bordo de mi blog