Empezamos 4º curso y uno de mis propósitos de este año, además de estudiar todos los días y esas cosas, era hacer cupcakes :)
A todos nos gustan y todos hemos soñado alguna vez con hacerlos, no mintáis.
Era totalmente primeriza en esto, vamos, que se me da muy bien comer bizcochos, tartas y todo eso, pero en la granja-escuela sólo me enseñaron a hacer pan (suena en mi cabeza la cancioncita de: "agua, sal, harina y levaduuura").
Menos mal que contaba con la ayuda de mi súper compañera de piso Helena. Probablemente mañana ambas dos tengamos agujetas en los brazos de remover a la masa, sí, pero al menos desayunaremos cupcakes.
Así que esta semana estuve súper concentrada en preparar todo para hacer los cupcakes. Compré todos los ingredientes, moldes de silicona, busqué recetas en internet... todo perfectamente calculado. El plan era hacerlos el fin de semana, pero no podía dormir pensando en hacer los cupcakes cuanto antes, la semana se me estaba haciendo muy larga así que no aguanté y nos pusimos a ello. Naturalmente todo esto después de terminar la redacción de Historia de la Imagen I sobre "Por qué el éxito del cine", que tardamos en hacerla más o menos lo que tardó la mantequilla en ponerse a "temperatura ambiente".
La jerga esta de repostería ya casi la domino, he aprendido lo que es la "mantequilla en pomada" y no, no sirve para curar heridas.
Bueno, pues después de mucho batir la masa con todos sus ingredientes bien mezclados, añadimos la susodicha a los moldes, lo metimos al horno previamente precalentado y obtuvimos nuestro resultado final (recordando que para la próxima hay que echar más levadura y menos limón).
La decoración es muy amateur, pero a nosotras nos ha encantado. Las cosas siempre gustan y se valoran más cuando las hace uno mismo.
Hemos sabido salir de los pasos: no teníamos sabores líquidos ni colorantes, los hemos sustituido por Nesquick; nada de exprimidores para el zumo de limón, un tenedor y a mano.
El iPad es tu amigo, cualquier duda se busca en internet, es un gran ayudante del chef, fundamental tenerlo en la cocina.
Además no están decorados con un chocolate cualquiera, sino chocolate inglés casero de primerísima calidad que me ha traído mi amiga Irene personalmente desde Ambleside.
Lo único malo de todo esto es toooooodo lo que he tenido que fregar. Pero ha merecido la pena, ¿No creéis?
Fotografías
Helena
Sheila



Tu gran estreno pastelero tiene muy buena pinta. Por lo veo, el Ipad aportó su granito de harina. Enhorabuena chicas...
ResponderEliminarSerafín! como que "tu"!!! nuestro! :P :P
ResponderEliminarNo te pases, Helen, tú sólo eras mi ayudante! :P :P
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