Lo cierto es que ya hace nueve días desde que comenzaron mis vacaciones de Navidad y por tanto llevo nueve días aguantando a mi hermano (lo llevo bien, tranquilos, lo llevo bien...). Desde aquí quiero dar las gracias a Nintendo por inventar la DS que tan entretenido tiene a Lucas en los momentos en los que me tiene saturadita. Gracias, Nintendo, gracias, pueblo japonés, siempre tan cordiales.
Puede que esta entrada en el blog se esté viendo afectada por el exceso de pepinillos en vinagre que llevo comiendo durante toda la tarde. Es igual, estoy contenta a pesar de todos los trabajos que tengo que hacer y lo mucho que tengo que estudiar. De momento me lo estoy tomando con calma.
Lo mejor de estar aquí en Segovia: mis amigas. Aunque comenzamos las vacaciones cometiendo ilegalidades cuando la madre de Irene tuvo un percance y Julia se vio prácticamente obligada a conducir la Furgogarci desde La Granja hasta San Cristóbal sin la L de por medio
Ahora mismo estoy como una niña con
Escucho Devotchka mientras pienso en las comidas que nos deparará el 2012 en el piso gracias a la aplicación Qué comemos hoy. Presiento que el iPad va a pasar mucho tiempo en la cocina.
Y todavía estamos a 30... me muero por escribir una entrada sobre la Nochevieja en casa de mis abuelos, para qué mentiros :)
Así que ya os felicitaré el Año Nuevo... cuando toque.